Muchas veces nuestros clientes nos van a recordar situaciones que también nos pasan a nosotros, como a ellos. Por ello a veces les vamos a hacer preguntas que nos haríamos a nosotros mismos.

Pero cuando tus necesidades, vida, problemas y metas son grandes, el riesgo es que les hagas coaching utilizando tus circunstancias personales para que te las resuelvan ellos a ti; tus asuntos se filtran en tu coaching.

De vez en cuando, verifica con tus clientes que sientan que el proceso de coaching es sobre sus vidas, no la tuya.

Y ten tu propio coach para trabajar tus cosas cuando esto ocurra.

Compartir esto:
Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on LinkedIn0

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*
 


7 × cinco =