3 errores comunes del coaching y cómo evitarlos

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¿Te gustaría dedicarte profesionalmente al coaching o simplemente quieres integrarlo en tu vida personal y vivir una experiencia transformadora?

Cualquiera que sea tu objetivo, los fundamentos del coaching te servirán para mejorar la relación contigo mismo y con los demás. No consiste en aconsejar, como tampoco es una filosofía sabelotodo que tiene la respuesta a todas tus preguntas. El coach es una mentalidad curiosa, inquieta y confiable. Un modo de ser que no juzga, que se compromete a aprender y que muestra empatía hacia sí mismo y hacia los demás. Pero, sobre todo, el coaching es un proceso de autoconocimiento para aprender a través de la experiencia.

Y tú como coach, entrenador o como quieras llamarlo, tienes mucho que aprender, empezando por los errores que se cometen en el coaching. ¿Te unes al viaje?

3 errores a evitar si quieres ser un buen coach

Para que el coaching funcione, debes tomar conciencia de lo que realmente importa y evitar los errores comunes en esta profesión. Tus palabras serán el puente de tus clientes hacia su mejora. Un mensaje que hará que sientan que alguien les comprende. Y gracias a eso, lograrán sus objetivos.

Pero para que eso pase, primero debes conocer y evitar los errores que muchos coaches cometen.

#1: Pensar que el coaching consiste en dar consejos

Empecemos dando algunos consejos sobre cómo aconsejar.

Como regla general, en cualquier situación de la vida, en una conversación de coaching, o no, solo hay que dar consejos si alguien los pide. Puede que no quieran un consejo, sino simplemente que alguien les escuche.

Como dice Baz Luhrmann, “el consejo es una forma de nostalgia. Darlo es una forma de pescar el pasado de la eliminación, borrarlo, pintar sobre las partes feas y reciclarlo por más de lo que vale”.

Pero no te eches atrás en todos los momentos en los que has dado consejos no solicitados, porque es muy natural que cuando escuchamos a otros hablar de un reto al que se enfrentan, atribuyamos nuestro propio significado a la situación basándonos en nuestra propia experiencia de ese mismo reto. 

En la dinámica del coaching no debes recurrir a esta técnica. Lo que sucede es que el coach quiere ayudar a su cliente a llegar a una solución y siente que lo que ha funcionado para él también podría ayudar a su cliente. Sin embargo, dar consejos no es una habilidad propia del coaching que se desarrolle como tal.

El cliente ya es alguien completo. No necesita consejos tus consejos por varios motivos:

  • No es posible que hayas tenido todas las experiencias con las que tus clientes acuden a ti. Lo que significa que si el coaching consistiera en “dar consejos”, tu oferta como coach se limitaría únicamente a las experiencias a las que te has enfrentado. 
  • Parte de la presunción de que el cliente necesita ayuda y de que tú, como coach, tienes el conocimiento/la visión que le falta. Esta descripción no podría estar más lejos de lo que es o debería ser el coaching.   

La verdadera recompensa y belleza del coaching está en ser testigo de cómo el cliente adquiere más recursos, desarrollando su propio conjunto de herramientas a través del proceso de coaching.

Por eso, es importante que en medio de una conversación de coaching, identifiques si tu estado interno quiere pasar a un espacio de solución o a ofrecer consejos. Haz una pausa. Vuelve a centrarte. Dile a tu ‘yo’ interno que “deje de contar para empezar a escuchar”.   

#2: Solo puedes ser coach si tienes tu propia vida “resuelta”

¿Resuelta? Su significado en este contexto no tiene mucho sentido, pues nadie tiene una vida ‘resuelta’ en todas sus áreas, ni tampoco viven con esa ilusión a lo largo de los años. La vida no funciona así, depende del significado que le dé cada uno a sus vivencias, propósitos y metas.

El cambio y la incertidumbre forman parte del tejido de la vida, incluida la de un entrenador. Esto significa que no tienes que tener la vida perfecta para poder ser coach, pero debes ser un modelo en la relación de coaching. En este punto, es importante la forma en la que aprovechas y desarrollas tus propias habilidades de coaching, así como tu capacidad de ser flexible y tu manera de comportarte.

Los beneficios del coaching consisten en ayudar a crear las habilidades internas para reconectar con uno mismo y equilibrar cuando los tiempos son difíciles, tanto para uno mismo como para sus clientes.  Y cuanto más te cuides a ti mismo, más podrás dar a los demás.   

Eres humano. Y como tal, es posible que un momento dado puedas sentir la presión de tener la vida ideal. Haz una pausa y recuerda ser real. Empatiza contigo mismo y recuerda que no eres perfecto, eres humano.

¿Acaso hay un destino al que llegar? La vida son los momentos de cada día, es dinámica, las cosas cambian todo el tiempo. En definitiva, es un viaje continuo de autodescubrimiento y práctica.

#3: El coach tiene todas las respuestas ¿verdad?

La respuesta es “no”.

Recuerda que el papel del coach es operar desde la presuposición de que el cliente ya tiene todos los recursos que necesita, incluyendo la capacidad de descubrir más opciones y respuestas en su interior. 

En resumen, es el cliente quien busca las respuestas, no el coach. Pero para obtenerlas, necesita que haya preguntas (que no siempre tienen respuesta). Y aquí es donde entra el coach. 

Como diría Julio Olalla, “la sabiduría es una relación romántica con las preguntas, el conocimiento es una relación con las respuestas”. 

Ahora bien, si empiezas a sentir la presión interna de tener respuestas como coach, recuerda que tus propias respuestas probablemente no serán las adecuadas para tu cliente. Déjate llevar, hay algo respetuoso y liberador en creer que tu cliente tiene las respuestas.   

¿Cómo lo harás tú? Ten esto muy claro para evitar los errores del coaching

Si has llegado hasta aquí, seguramente seas una persona inquieta, curiosa, que confía y no juzga. Comprometida a aprender. Empática consigo misma y con los demás. Lo tienes todo para convertirte en un coach profesional, porque más que una filosofía es una forma de ser.

Ni el coaching es un proceso psicoterapéutico, ni el coach es un profesional de la conducta. Es un especialista en ofrecer al otro las herramientas necesarias para alcanzar su meta.

¿Tienes la intención de ser un coach y un individuo que interactúa con el mundo para ayudar a crear un cambio que se extiende más allá de ti mismo? ¿Te gustaría convertirte en coach o simplemente quieres saber más sobre nuestro programa de formación?

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